El Paraiso
Dalí, en el tramo final de la serie, expresa su fusión con el personaje, la redención del hombre es su propia redención que consigue a través de la figura de Beatriz/ Gala, imagen presente en el espacio místico, elevándola a la categoría divina. Beatriz/ Gala es la reencarnación del bien, el objeto de su salvación; para ello el artista convierte este espacio en esferas del cielo a partir del relato original relacionadas con los planetas Venus, Mercurio, la Esfera de Júpiter o las Escaleras Divinas.
En este último tomo, Dalí, unido en el tiempo a Dante Aligueri a través del vínculo espiritual de la mística, establece imágenes de arquetipos religiosos tomadas de la tradición pictórica, pero transformadas en una simbología marcada por el concepto del bien y del mal, cargadas de profundo sentido filosófico. Son los seres celestiales en la ciudad de Dios: Cristo, los Cuerpos gloriosos, el triunfo de Cristo y la Virgen.




