top of page

Ama de llaves

1988

Ampliación de la escultura creada c. 1976 autorizada por Salvador Dalí  
Ejemplar/ Edición: P.A I/II de una edición de 8+2 P.A 
Material: Bronce  
Dimensiones: 202 x 105 x 96 cm  
Inscripciones: Dalí “SWK”, “P.A I” 
Reg ILA/ 053 – 2025

Los surrealistas se definen como portadores de llaves porque abren las compuertas de lo desconocido y permiten traspasar lo racional para llegar a lo suprarreal. Ese objeto cotidiano, la llave, forma parte de los arquetipos habituales entre los artistas surrealistas, quienes modifican su significado en el mundo actual con la intención de proponer una nueva forma de expresar lo profundo del subconsciente a través de elementos ordinarios. Es una manera de perturbar la vida cotidiana y crear lenguajes estéticos de complejos significados.

 

Dalí, al igual que Giorgio de Chirico (1888-1978) y André Breton (1896-1966), considera que la llave, objeto visible, permite acceder a lo invisible del inconsciente. A esa idea se le unen las teorías freudianas que asocian a la llave la capacidad de abrir las puertas al conocimiento y a lo más profundo de la mente. De ahí que este elemento sea utilizado en diversas ocasiones en su obra como en la ilustración realizada para la edición de Conte de Nadal de J. V. Foix, con el título El vigilante, de 1926, o en el cine con la escena diseñada para la película Recuerda (Spellbound, 1945) de Alfred Hitchcock con gran significado para el concepto de «llave psicoanalítica». Quienes portan las llaves, como es el caso del ama de la escultura, pueden abrir puertas cerradas a quienes no sean titulares de ellas. Dalí construye un lenguaje visual como símbolo de autoridad y por tanto de libertad, pero también como amuleto y protección ante sus propios miedos. 

08_Ama de llaves 1 copia.tif

Contáctanos

Palacio-Gaviria-logo.png

(+34) 91 06 00 800
c/ Arenal, 9 (28013 Madrid)

  • Instagram

Ven a visitarnos

¡Gracias por tu mensaje!

© 2026 Creado por Matrizideas

bottom of page